Valor Sentimental. Una casa agrietada, como la vida

Hay películas cuyos protagonistas son impensados. O difieren completamente lo que “pensamos” deben ser: de carne y hueso. Pero también, pasa que esos otros protagonistas, contienen a todos los demás, e incluso una historia que traspasa la necesidad de alguien de contarla y atraviesa a quien la ve.

Sigo con otra nominada al Oscar, que me gustó mucho, y es Valor Sentimental (Sentimental Value), una película noruega que quizá no sea para todos, o para quienes buscan acción de esa que mueve la butaca. El film de Joachim Trier cuenta la relación difícil de un padre con sus hijas, que a través del tiempo lograron disfrazar su ausencia con distintas actividades, pero que, después de 15 años y al regreso de éste convertido en un reconocido director de cine, se descargan los recuerdos, las ausencias y las tristezas y los enfrentamientos. Gustav Borg (Stellan Skarsgård), le propone a su hija Nora (Renate Reinsve) ser la protagonista de su nuevo film, que se filmará en la casa familiar. El libro tiene que ver con cosas que ocurrieron allí y que lo marcaron, y Stella, una actriz de teatro que sufre de pánico escénico y que a través de los años no logró superar esa ausencia, se niega. A partir de allí, los recuerdos, las palabras, las miradas y los silencios van y vienen junto con  un relato que es el hilo conductor: el de esa casa que vio mucho de sus protagonistas

Entonces, en el film, esa construcción tradicionalista de las afueras de Oslo de casi cien años, comienza a tomar sentido: la habitó el tatarabuelo de Gustav, allí nació su abuela y su madre, y allí vivió con su exesposa y nacieron sus hijas. También murió la mamá de ellas. Así que la casa, cuyas grietas y su inclinación indican que es posible que se hunda, nos cuenta que así como la vida de estas personas, algún día colapsará, para renacer en otros dueños, oras historias.

Leí por ahí que el director, que imaginó la película cuando se puso en venta su casa familiar, usó ese escenario en otras películas, asi que, además de ser protagonista de este film, la construcción en la vida real se reinventó y volvió a nacer en otros personajes, lo que suma a esto de que hay protagonistas impensados, (casas, objetos, paisajes)  que completan los elencos

En Valor Sentimental, hay algo más, que me pareció importante destacar porque es maravilloso: la música de Hania Rani, pianista, compositora e intérprete polaca que no solo impregna con su voz algunas escenas, sino que además, las encierra con el sonido perfecto.

El film noruego tiene 9 nominaciones a los premios Oscars, entre éstas: Mejor película, Mejor película internacional, Mejor dirección (Joachim Trier), Mejor actriz protagónica (Renate Reinsve), Mejor actor de reparto (Stellan Skarsgård), y también a las actrices de reparto y trabajos técnicos.