Hace un tiempo empecé a usar la IA, para completar textos. Muchas veces tengo tantas cosas en la cabeza que me quiero concentrar en escribir algo y no me sale. En mi caso, no podría decirle a mi gurú #ChatGpt que me escriba una nota, o me diga qué postear, pero si, descubrí que me es de mucha ayuda cuando quiero cerrar un texto o un post que no me sale cerrar. También corrijo algo que está mal escrito, etcétera. Y cuando mi cabeza está más atorada, me ayudo con la IA para desbloquear ideas: pongo todas las que tengo, y filtro a través del chat. Después escribo.
Pero también veo que hay muchísimos medios que se escriben completamente con la IA. No es difícil descubrir hasta qué punto lo hacen, basta con copiar y pegar el texto en el chat y les va a aparecer la copia exacta. Lo más triste es que son periodistas los que hacen ese trabajo. Ayer nomas, buscando material para hacer un clipping, me encontré con una nota en detalle de un evento que estoy comunicando. Me preguntaba de dónde habían sacado tanta información extra, porque la gacetilla no la tenía.Y ahí fui a preguntarle al Chat, que obviamente recopiló todo lo que encontró en las redes e hizo un notón para un diario nacional. Gracias, chat, pero a qué costo? ¿No escribiremos mas gacetillas? ¿No haremos mas notas? ¿No hay más periodistas?
Penélope Cruz habla de esto en un discurso que dio en el Festival de Venecia, hace unos días. El discurso del tiempo libre, gracias a que la IA hace todo por nosotros, y gracias a estos nuevos gurús del bienestar que se multiplican en las redes, y que te dan “10 tips para tener tiempo libre”.
Me pareció lo más sincero que se dijo en los últimos tiempos. Y si lo sumamos a la cuestión de la salud mental y el burnout que aqueja a buena parte del mundo de la comunicación (hablo de mi caso porque es muy común que cada vez más gente se acerque a buscar ayuda, sobre todo en las redes (que también está mal, y da para otro post), es el mejor ejemplo de cómo nos absorbe la tecnología mal utilizada, aún si el trabajo es artesanal y valioso, como el de los comunicadores.
