Mis redes y yo: cómo usarlas para comunicar y no morir en el intento

Este es el primer artículo que escribo aquí, y es un recorrido por mi historia en las redes sociales, y cómo me las ingenio para que, cada una haya un contenido que me sirva, y no se repita, y que sea útil para comunicar y hacer campañas sin hartar a mis seguidores

Un recorrido por mi historia en las redes, y cómo me las ingenio para que en cada una haya un contenido que me sirva, y que sea sea útil para comunicar y hacer campañas sin hartara mis seguidores

En mi trabajo como periodista y agente de prensa, siempre sumé las redes sociales. De hecho, soy community manager. Algunas las uso para compartir gacetillas y el clipping (es decir las notas que van saliendo mientras hago campaña), otras para despuntar el vicio de escribir y fotografiar (mi hobby) y también hacer algún comentario. También sirven para publicar flyers, porque siempre hay alguien que se suma al público del proyecto que estoy difundiendo. Pero esos flyers no van en todos lados.

Uso internet desde el comienzo de los tiempos (de internet). En los 90 usaba el ICQ (¡mama mía!), antes armábamos foros de música con amigas y también nos sumábamos a otros foros de música. Ahí comencé a hacer campañas de prensa online. Lo bueno que tenían era que estaban perfectamente dirigidas a un público que consumía exactamente lo que yo publicaba.

Luego llegó el boom de Facebook, e Instagram. El primero siempre me sirvió más para comunicar. Siempre pensé que instagram era mucho más útil para publicar imágenes, si es que había buenas y merecían un post. Ahora veo (disculpen) a colegas que publican cualquier cosa para promocionar algo, y me da pena que semejante red, (armada justamente para incentivar y exaltar la imagen) se desvirtúe –la desvirtuemos- así. Lo digo como aficionada a la fotografía. Por eso nunca se me ocurrió publicar un flyer en el feed de instagram. Incluso hasta me parece feo publicarlo en face.

Volviendo a la línea de tiempo de “mis redes y yo”, hoy las utilizo diferente. No publico ni tengo el mismo contenido en todas las plataformas: Uso Facebook para campañas: ahí puedo poner los links de las notas que salen, las gacetillas que comparto desde la web, videos y fotos, y permite hacer comentarios y publicidad dirigirla a cierto público. X (Ex Twitter) para mantenerme informada y contar algo rápido, y Pinterest para buscar fotos, ejemplos de diseño y otras cosas de imagen.

Mi Instagram lo uso para otra cosa, sin dejar de lado mi faceta de comunicadora. Me gusta contar historias, hablar de música, de paisajes, de lugares con historia, y tengo dos secciones un poco informales (ya que no tienen cronología) una de Fotógrafas Mujeres y otra de Gente Hermosa (por lo gentil, solidaria y buena). En historias comparto lo que me gusta y links a las notas que hago sobre cultura en medios. Es decir: mi instagram funciona como una especie de blog rápido con buenas fotos, y contenido variado. A veces si la campaña vale la pena, activo un copy relatando sobre ésta.

En Linkedin solo hablo de trabajo. Comparto recomendaciones de  otras personas y- muy raramente- escribo mis post. No lo veo como un lugar potable para que la gente se siente a leer alguna tontera, o ver una campaña para difundir. Todos están mostrándose a efectos de encontrar el mejor puesto de sus vidas.

Hubo una época en que tenía un canal de Youtube con bastantes suscriptos, y había empezado un podcast con contenidos parecidos a éste que estoy escribiendo, Pero el podcast no me convence y me cuesta verme en un video, demoro mucho en editarlo para que salga bien y nunca estoy de acuerdo con el resultado final. Además, nunca termino de cerrar el concepto (debo cortar mucho el video) así que descartado, todos esos contenidos se convertirán en post de mi newsletter de Substack (mi gran descubrimiento de este 2026) en donde publico recursos para comunicar (podés entrar desde aquí)

https://open.substack.com/pub/paodesenzi/p/mis-redes-y-yo-como-las-uso-para?utm_campaign=post-expanded-share&utm_medium=web

En resumen, las redes son peligrosas. Para alguien como yo, que además de escribir, dirigir una web de cultura, hacer prensa, yoga y generar contenido para otros, se convierten en zona de peligro y procastinación. Por eso, me propuse desde hace años, escribir exactamente lo que tengo que hacer en el día desde que activo redes y computadora en un cuaderno para no perder el hilo, y usar cada plataforma para lo que me sirve. En la próxima publicación les cuento cómo organizo mi día.