Hice una pausa después de dos festivales y acomodé un poco mis cosas, quería hablar sobre algunas cosas referidas a la comunicación, y no sabía por dónde empezar.
Pero acabo de ver un video que es un buen puntapié para hablar de una de las cosas que me apasiona y adonde quiero apuntar este año, especialmente comunicar cultura, arte, música, y relacionarlo con nuestra salud mental y nuestra vida cotidiana.
Una de las cosas que me hicieron ruido fue lo que vi respecto a las coberturas de Cosquín folklore. Mucho videíto corto, mucha pregunta polémica, poco interés en el presente y pasado de los artistas, y poco análisis, algo que ya viene pasando en los últimos años. Los medios que relatan Cosquin e informan de los artistas son contados y las conferencias de prensa (las que opino, deberían desaparecer), inservibles.
Las métricas del algoritmo anuncian que cuanto más corto es el video (ya sea de nota, pregunta, crónica o data) más impacto tiene, que hay que enunciar en los primeros segundos, que hay que generar feedback, etcétera y por ahí estuvo la promoción (excesiva de Jesús María, austera de Cosquin folklore). Pero vamos! No todo se puede contar en 40 minutos colegas!. Las dos mismas preguntas de siempre (una sobre política, otra sobre la profundidad de las letras en el folklore de hoy) y la nada. Da para largo, y para otro post, pero viene al caso porque acabo de entrar a las redes y me encuentro con un video de tres minutos (¡3 minutos!), apaisado (otra cosa que parece estar demodeé) en donde aparece Sting como parte de una movida promocional de Catriel y Paco Amoroso. Resulta que el músico inglés grabó con ellos un tema que saldrá a la luz en marzo y el dúo más ingenioso de la música actual no tuvo mejor idea que convidar a su colega a sanatear durante 3 minutos, para terminar anunciando la fecha de estreno del disco
Hasta el final no podemos saber de qué habla en realidad Sting, que menciona el yoga, una clínica de bienestar, los tragos de apio para la salud y algunas cosas más. En el minuto 2 y medio, Sting recién anuncia la fecha del estreno. El video ya se viralizó y la fecha quedó grabada en la memoria de todos los que lo vieron. Una genialidad que prueba que cada vez mas tenemos que usar el ingenio para relatar y cronicar y comunicar, sin repetir hasta el hartazgo las mismas consignas
