Te estamos buscando! Para trabajar con nosotros (gratis)

Mi perfil de Instagram dice «me gusta como contamos lo que vivimos», y en ese scrollear, cuentas que digan cosas interesantes, me encuentro con un medio hecho por mujeres en donde supuestamente, se defiende el género a toda costa y en todo sentido. Sigo scrolleando en las publicaciones y leo un post en donde se menciona a muchas chicas haciendo cosas en redes, con muchos seguidores, hablando del poco espacio de la «mujer periodista» en medios de música (hay nombres muy influenciadores).
Hasta que…. seguidamente otro posteo en donde se pide que se trabaje gratis con ciertas condiciones, como si ser un medio generador de contenidos masivos que-de-fien-de-el-genero diera lugar a proponer trabajo precarizado.
Les escribo, me enojo y veo que muchos colegas que trabajan en medios precarizantes, celebran el posteo, como tantos otros que fueron echados de medios masivos para contratar pasantes celebran el post anterior.
Entonces me pregunto si estas chicas, que dirigen y postean desde estos lugares de tanta superioridad y des-conocimiento saben que desde hace más de medio siglo (por acotarme a un tramito de la historia del periodismo) hay nombres de mujeres de los medios que escriben sobre música, cultura, espectáculos, que se rompen el lomo y cobran poco pero siguen trabajando sin ser masivas en redes ni influencers que van a cubrir un festival a 10 mil kilometros para mostrar solamente sus looks (entre esos nombres hay varias). A ellas ni las convocan, para qué.
Me enojo, porque desde que abrí el sitio nuevo de cultura tengo mucha gente queriendo escribir y les digo que no, que no puedo pagarles, que todavía no tengo los suficientes seguidores para generar dinero o proponer aunque sea un cafecito
Me enojo por todas las mujeres periodistas geniales y creativas (sin IA) que conocí en estos 30 años de escribir para las culturas, las músicas, el rock, el folklore, que puse plata que gane, que perdí y que nunca se me ocurrió hacer una convocatoria con pretenciones y sin guita
Me acuerdo de un grupo de «productoras» -recién salidas del horno- de Córdoba que quisieron cobrarme por una nota para su youtube de 20 seguidores lo que hoy cobra un streaming que ve un millón de usuarios, y me embolo.
Entonces, me acuerdo de lo que puse en mi perfil y digo: La verdad es que no me gusta cómo me la cuentan algunas en nombre de la sororidad y el feminismo
Buen dí para todos, ¿Para cuando un algoritmo en contra de la estupidez humana?